Dimisiones

El ex-ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, ha presentado hoy su dimisión de forma más o menos inesperada, obligado por una campaña de descalificación y difamación en la que al PP le ha faltado acusarle de la muerte de la madre de Bambi.

Los Populares han utilizado esta cortina de humo para apartar el foco de sus vergüenzas, en forma de corrupción y espionaje. Ayudados por sus medios afines, han inventado un escándalo donde no lo había para que lo suyo no fuese tan escandaloso. Pero parece que el tiro les ha salido por la culata. Ahora que Bermejo deja su cargo, ¿qué pantalla van a utilizar?

Ahora no hay excusas, el Gobierno ha dado una lección de responsabilidad, innecesaria, a todos aquellos que proclaman como justificación que en este país no dimite nadie. Le toca el turno ahora al PP: ¿dimitirá Esperanza Aguirre, acaso Francisco Camps? Probablemente no lo haga nadie, no es cuestión de dejar de ponerse 30000 € en trajes así como así.

Alberto Alvarez-Perea

4 Comments

  1. Posted 23 de febrero de 2009 at 4:46 pm | Permalink

    Tendremos que esperar para ver si Esperanza Aguirre habla siquiera de dimisiones. Pero no se por qué me temo que va a volver a hacer “mutis por el foro”…

  2. Posted 23 de febrero de 2009 at 9:42 pm | Permalink

    Primero decir que la dimisión tenía que haberla hecho antes, independientemente de lo que dijera el PP. No lo hizo bien y si queremos ser un país maduro democráticamente, tenemos que empezar a no estar tan pendientes de lo que el teórico contrario diga, sino de reconocer los errores propios. Mal de muchos, consuelo de tontos. Ahora, que la derecha haga lo que quiera. ¿Dimitir Esperanza Aguirre? Ni lo soñemos. Su interes personal está por encima de su honor. Morirá matando…

  3. Posted 27 de febrero de 2009 at 4:00 am | Permalink

    Este hombre ha hecho una gestión nefasta, mucho antes del bodrio este que han formado entre todos con el tema de la cacería. Por otra parte, tendría que recordarte que hay un tal Pimentel que dimitió como ministro de Aznar por mucho menos.

  4. Posted 27 de febrero de 2009 at 7:45 pm | Permalink

    A ver, yo no estoy entrando a juzgar la gestión de Bermejo. Probablemente había razones para la dimisión (huelga de funcionarios, de jueces), pero lo que es triste es que del detonante haya sido una maniobra de distracción del Partido Popular dirigida, no a su capacidad como ministro, sino a una supuesta conspiración.

    Lo de Manuel Pimentel, aunque es un político que cuenta con toda mi admiración desde que fue Ministro de Trabajo, fue harina de otro costal.

    Dimisiones ha habido en la política española, menos de las que debería en todos lados.

Post a Comment

Your email is never shared. Required fields are marked *

*
*