Buscando casa

Housing

Ya hace tiempo que rondaba por mi cabeza la posibilidad de embarcarme en la compra un piso, pero no fue una idea factible hasta que la cosa se convirtió en un proyecto de pareja. Empezó entonces la costumbre de ir buscando carteles de “se vende”, la de fijarme en las obras y pararme en los escaparates de las agencias inmobiliarias. Luego llegó la de llamar por teléfono a desconocidos y visitar sus casas, aunque esta última no ha sido especialmente larga hasta ahora.

Los pisos de nueva construcción quedaron descartados pronto debido a la dicotomía excluyente precio prohibitivo/mala localización, así que nos fijamos en los de segunda mano. La cosa iba mal, o bien, según se mire. Nos lo habíamos planteado como una búsqueda tranquila, sin prisas, y no terminaba de encontrar nada que interesase, así que no había que preocuparse por la economía personal o la subida del euríbor. Pero, a principios de la semana pasada, la tendencia cambió. Llamé sin mucho convencimiento a un teléfono y me pasé a visitar la casa en cuestión, que estaba cerca del hospital.

Cuando llegué, empecé a sumar pros: barrio tranquilo, el bloque no era una antigualla, silencioso, superficie adecuada, buen estado, luminoso, precio razonable… los contras tardaron en llegar y fueron poco numerosos. Desde entonces, han sido tres las visitas que he realizado al piso y, con cada una de ellas, se ha hecho más patente que hay posibilidades de que sea la elegida.

Ahora llegan los agobios, las sumas, los temores, las restas, los planes de futuro incierto, los porcentajes, las conversaciones interminables… en definitiva, aquello por lo que estarán pasando muchos ahora mismo: la compra de una casa en tiempos de crisis y con ingresos limitado.

¿Algún consejo para este pobre mortal?

Alberto Alvarez-Perea

4 Comments

  1. Posted 26 de mayo de 2008 at 10:29 am | Permalink

    Mi consejo es que te decidas. Da vértigo al principio… bueno, antes de hacerlo, pero luego, verás como todo va bien.

  2. Posted 26 de mayo de 2008 at 1:36 pm | Permalink

    Termina ya con esta locura, por Dios… La recuerdo como la peor época de mi vida, aunque en mi caso eso estuvo muy ligado a que nosotros sí que teníamos mucha prisa. Un par de años después, no dejo de felicitarme por el resultado, aunque algunos de los contras hayan aumentado (como el volumen de los ronquidos del vecino).

  3. Posted 26 de mayo de 2008 at 10:17 pm | Permalink

    Mucho ánimo, otra cosa no te puedo decir…

  4. Posted 7 de julio de 2008 at 10:26 am | Permalink

    Ya verás como cuando esté todo hecho te alegras…

    Besos.

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