Acinetobacter baumanii y la flora hospitalaria

Placa de Petri

Ayer saltó a los medios la noticia sobre la bacteria oportunista del hospital 12 de octubre. Para resumirlo, en los últimos 20 meses una cepa multirresistente del complejo Acinetobacter baumanii se hizo fuerte en la Unidad de Cuidados Intensivos del complejo hospitalario madrileño y se ha visto implicada en la muerte de un centenar de pacientes que ya, de por sí, se encontraban en estado crítico. Controlar el brote ha sido una labor que, según informa la prensa, ha llevado 20 meses y el Gobierno ha puesto a la Fiscalía General del Estado a trabajar para depurar responsabilidades, esperemos que con más acierto que con el tristemente célebre caso de Leganés.

Hay dos colectivos que me aterran cuando se inmiscuyen en temas médicos: los políticos y la prensa. Los primeros, llevados por el populismo, y los segundos, generalmente muy desinformados, suelen aliarse para minar la relación médico-paciente mediante actuaciones e informaciones con escaso fundamento científico e, incluso, poco sentido común. La reciente apertura de los hospitaloides madrileños es un buen ejemplo de esto, pero de ese tema ya hablaremos en otro momento.

Volviendo a lo que nos ocupa, permitidme un pequeño repaso para los profanos acerca del género Acinetobacter. Se trata de un grupo de bacterias no patogénicas en individuos sanos, pero que pueden convertirse en lo que los médicos conocemos como gérmen oportunistas, es decir, capaz de infectar pacientes que sufren otras enfermedades que los hacen especialmente vulnerables. Un ejemplo serían aquellos que generalmente se encuentran en la UCI de cualquier centro. Su peligro radica, además, en que son capaces de desarrollar resistencias a los antibióticos con mucha facilidad. Por añadidura, hay evidencias que nos inducen a pensar que son capaces de transmitir de un individuo a otro los genes que codifican dicha resistencia. Por todo esto, se ha descrito en la literatura científica multitud de casos de brotes epidémicos de acinetobacterias como causas de infecciones hospitalarias (nosocomiales), especialmente en unidades de cuidados intensivos.

Lo que quiero hacer ver con esto es que el tema de las infecciones nosocomiales por microorganismos oportunistas no es nada nuevo. A pesar de que el común de los mortales piensa en los hospitales como en sanctasanctorums de la desinfección, en realidad los centros sanitarios son precisamente los lugares más idóneos para sufrir todo tipo de infecciones. Y, por muchos medios higiénicos que pongamos a nuestro alcance, esta situación es prácticamente imposible de cambiar.

Un hospital es un caldo de cultivo en sí mismo que favorece la proliferación de cepas resistentes: pacientes portadores de microorganismos de forma asintomática, pacientes en peor estado que reciben esos microorganismos como un granero a un roedor, tratamientos con antibióticos que, en muchas ocasiones, no llegan a completarse, por múltiples factores, o que no son totalmente efectivos y múltiples vectores, personal y material, que a pesar de todas las precauciones, van a favorecer la dispersión de los microbios. Todo esto combinado entre sí y junto a otros tantos factores que me dejo en el tintero convierten a cualquier institución sanitaria en una especie de selección natural acelerada para unos seres que, de por sí ya son proclives a mutar con mucha facilidad.

Así que no hay que extrañarse de que un señor que entra en la UCI pueda ser objeto de una infección nosocomial y que ésta contribuya decisivamente o no, a su muerte. Es un riesgo inherente a la hospitalización, es uno de los factores que tenemos en cuenta siempre que tomamos cualquier decisión médica: el riesgo-beneficio. Y, en este caso, el de una persona que requiere cuidados intensivos y cuyo tratamiento ambulatorio es impracticable, obviamente es mucho mayor el beneficio que puede obtener con el internamiento que los riesgos de la propia hospitalización, entre los que, repito, se incluye la infección nosocomial.

¿Dónde está, pues, el error que veo en las noticias? Que se interpreta algo conocido, algo sopesado, un riesgo asumido, como una actuación iatrogénica, es decir, como un perjuicio causado por la mala praxis, ya del personal médico asistencial, ya del personal gestor.

Es curioso, en muchas ocasiones, cuando llega el momento de dar de alta a un paciente pluripatológico, la familia se niega a llevárselo porque asegura que no está completamente recuperado. No son capaces o no quieren entender, aunque se les explique una y mil veces, que la convalecencia domiciliaria, aparte de tener un papel económico que repercute en todos los usuarios del sistema público de sanidad, es una forma de combatir las infecciones hospitalarias, es una maniobra encaminada a equilibrar la balanza del riesgo-beneficio del lado del paciente. Sin embargo, luego, cuando el enfermo empieza a toser y desarrolla una neumonía que no traía y que en más de una ocasión he visto mortal, la culpa es del personal médico que no hizo las cosas bien. Los periodistas lo interpretarán a su forma y los políticos querrán depurar responsabilidades.

Alberto Alvarez-Perea

3 Comments

  1. Posted 12 de mayo de 2008 at 5:30 am | Permalink

    Como mola tu avatar, se parece una barbaridad a ti.
    Me temo que no me gusta demasiado el tratamiento que haces de los periodistas. Al menos por la parte que me toca pero lo comprendo. Agradezco la explicación pero no sé hasta qué punto esta manera de generalizar es positiva. Esperaba algo más de ti. Imagino que será como cuando los mortales generalizamos sobre los médicos.

  2. Posted 12 de mayo de 2008 at 6:36 am | Permalink

    Como le decía a Náufrago, es una miniatura de mi Mii :)

    Rosa, el tratamiento que se hace en prensa de temas médicos suele dejar mucho que desear. Un ejemplo, el que nos trata. Otro: hace poco, salí de una guardia y vi en el ABC la noticia de que las urgencias del Marañón estaban colapsadas y una foto de un pasillo lleno de camas y, ni la información era cierta, ni la foto era del Marañón. Otro más: las informaciones lanzadas sobre el caso Montes en los medios cortesanos del PP. Y un último: recientemente se hablaba en El País de que las urgencias de los hospitales las atienden “aprendices”. ¿Es todo eso información o desinformación? ¿Mina o no la relación médico-paciente?

  3. Posted 12 de mayo de 2008 at 6:37 am | Permalink

    Y ahora me voy de guardia, ea :)

2 Trackbacks

  1. By Rosa J.C. » Blog Archive » Bacterias y bacterias on 12 de mayo de 2008 at 5:33 am

    […] Moonshadow aporta un poquito de luz en el caso del brote infeccioso en el 12 de Octubre. […]

  2. By Maripuchi y su Mundo » Blog Archive » Adivinanza on 13 de mayo de 2008 at 12:39 am

    […] Leer los informes de los profesionales sobre la Acinetobacter […]

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