Pinochet y la memoria histórica

Pinochet 

Pocas personas quedarán ya en este mundo nuestro que no conozcan la noticia de la muerte de Augusto Pinochet, dictador chileno cuyos problemas de salud florecían cada vez que un juez ordenaba su presencia ante un tribunal. Hay quien dice que incluso su fallecimiento no ha sido más que una treta para librarse definitivamente de comparecer ante la justicia. En un sentido y en otro, las reacciones mundiales no se han hecho esperar, como bien demuestra el maestro David de Ugarte en sus posts y recopilatorios (1), (2) y (3). Pero sin lugar a dudas, las declaraciones que mayor interés han despertado en este vuestro blogger han sido las de los líderes políticos de la piel de toro que nos cobija. Tanto unos como otros han sabido utilizar a otro muerto más para sacar réditos políticos, y es que la caída de Pinochet les ha venido de perlas para defender sus posturas frente a la Ley de la Memoria Histórica que se defenderá el próximo jueves.

Hay una frase que me gusta repetir hasta la saciedad, que los verdugos no pueden ser juzgados por sus víctimas. La uso a menudo cuando discuto sobre la postura de la AVT frente a la tregua de ETA, pero creo que también se podría aplicar a este caso. Hay quien se lamenta de que Pinochet muera sin haber sido condenado por la justicia de los hombres, pero me parece que no es para tanto. Por mucho que queramos, los procesos abiertos frente al monstruo chileno en su tierra no hubieran sido más que una pantomima. Los verdugos no pueden ser juzgados por sus víctimas. Quizás cuando Garzón arremetió contra el dictador se podría haber aprovechado para plantarse delante de un tribunal internacional, pero no fue así, Inglaterra cedió frente a los gritos de "no al imperialismo" que lanzaban desde Sudamérica y se dejó al anciano en las manos de los jueces, que no de la justicia, de su país. Y así ha terminado la historia, justo como muchos deseaban, y probablemente como debía ser en el punto en el que se habían quedado las cosas. Para hacer un teatro, mejor nos vamos a casa.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la Ley de Memoria Histórica? Pues que de alguna forma esta iniciativa del Partido Socialista y de los partidos republicanos (ERC e IU), que ahora se desmarcan dejando al gobierno con los gluteos a la interperie, es lo mismo que los juicios de Pinochet.

En 1975, con la muerte de nuestro señor con bigote, también convertido en un anciano de piel rosada, el pueblo español tomó una determinación: ya está bien de vencedores y vencidos, llevamos 40 años así y no vamos a ningún sitio, mejor nos sentamos todos juntos y pelillos a la mar. Se podría haber hecho de muchas maneras, como darle la vuelta al plato y pasar a todos los de la camisa azul por la quilla, pero se prefirió esa "reconciliación nacional" que culminó en la Constitución de 1978 que de un tiempo a esta parte, a ratos es de todos y a ratos no es de nadie. ¿Hay heridas? Por supuesto, en ambos bandos. Todos tenemos algún muerto si ascendemos como mucho un par de generaciones en nuestro árbol genealógico. Pero hace 30 años decidimos dejar de mirar hacia atrás y volver la vista hacia adelante.

Así nos ha ido bien. Hay heridas, algunas con cicatrices muy gordas, que incluso supuran de vez en cuando, pero la mayoría hacemos el esfuerzo de intentar ignorarlas por el bien común. ¿Qué necesidad hay ahora de ir con un bisturí a intervenir las heridas? Ciertamente habrá algunas que continuaban abiertas y que se cerrarán, pero eso será a costa de abrir muchísimas que llevan años cerradas. Aún no se ha aprobado la ley y ya hemos visto las primeras reacciones, cuya expresión más básica, pero también más gráfica ha sido las esquelas publicadas en prensa por uno y otro bando.

El ejemplo no lo podemos tener más cercano. Nadie negará que la memoria histórica no esté fresca en Chile, ¿habéis visto la que se ha montado cada vez que han tocado a Pinochet? Definitivamente, los verdugos no pueden ser juzgados por sus víctimas.

Alberto Alvarez-Perea

One Comment

  1. Pero que dices??
    Posted 8 de julio de 2008 at 2:48 am | Permalink

    Pero tio, que dices??

    Si hubieras vivido en la época que Pinochet estuvo en el poder, te darías cuenta de las grandes cosas que hizo, como bajó la delincuencia o como te levantabas por la mañana a primera hora y veias las fábricas a lo lejos echando humo de las chimeneas, eso era indicio de que todo estaba funcionando.

    Pinochet no se metía con la gente normal, solo con los revoltosos, o a ti te hicieron algo??.

    Acuerdate si es que lo has estudiado, como Pinochet salió del poder, eso lo sabes?? seguro que no.

    Dijo: Señores quieren que me vaya del poder??
    La mayoría dijo que sí.
    Y se fue, así de fácil.

    Cuando estaba Allende, se tomaban las radios y medios de comunicación, hacian fiestas Hippys todo el día, te levantabas por la mañana y nadie iba a trabajar, las fábricas que humeaban no humeaban, habían colas en las que tenias que meterte como pudieras aunque sea para papel higiénico, o pasta de dientes, colas de varias cuadras, el hambre y la mierda afloraba.

    Delincuencia a punta pala, robos, tomas, saqueos.

    Te metes con él porque tenía demencia en los juicios, que edad tenía?? 90, ni tu ni yo llegaremos a esa edad ni de coña, así que no te quejes.

    Después que murió crees que cambió algo Chile??
    Nada.

    Ahh por cierto, un buen periodista es Neutro…
    Informa los pros y los contras, tú solo informas los contras…

    Te recomiendo que leas libros de como era Chile en los tiempos de Allende, te vas a quedar impresionado.

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