Walk The Line

Walk The Line 

Por fin, después de alargar la espera una y otra vez, he tenido la posibilidad de ver la adaptación cinematográfica de la autobiografía de Johnny Cash que tantos aplausos recibió hace un año. Quizás ha valido la pena la espera, llevo una temporada escuchando mucha música del "hombre de negro" y probablemente eso ha hecho que disfrute un poco más de la película.

En principio, el principal atractivo que me planteaba "Walk The Line" eran los orígenes de Cash, uno de los padres del rock’n’roll, integrante del Million Dollar Quartet y probablemente la personalidad más inquietante de los que pasaron por Memphis. Debo decir que este punto no me ha decepcionado. Ha sido estupendo ver la reconstrucción de la calle Beale en los 50s, del estudio de Sun Records en pleno funcionamiento, a Sam Phillips, sus referencias a Marion Keisker, la reconstrucción de la prueba que le hizo a Johnny o el ambiente de las giras con Elvis, Jerry Lee o Carl Perkins. Eché de menos alguna referencia a la primera actuación de Johnny Cash en el Grand Ole Opry y me sobra Elvis tomando anfetaminas en el 55, pero en general está todo muy logrado, al menos en comparación a como me lo imaginé durante mi viaje a Memphis.

Mi peor temor, sin embargo, eran las voces de Phoenix y Witherspoon. Cuando escuché que no habían usado grabaciones originales de Johnny Cash y su esposa June, sino que los actores habían interpretado ellos mismos las canciones, me temí que la música fuera el gran chasco de la película, pero nada más lejos de la realidad. Tanto él como ella logran unos resultados verdaderamente buenos, tanto a la hora de actuar como de cantar, gracias a una impresionante labor de documentación por parte de los dos. No es difícil creerse que estás viendo a los verdaderos Cash y Carter, algo que nunca había visto hasta ahora en una biopic de ningún cantante, y que es probablemente el secreto del éxito de "Walk The Line". Lo contrario habría dado como resultado un producto mediocre, pero en este caso es la guinda de la tarta.

Y lo que definitivamente no me esperaba es que la historia de amor en la que se centra el filme, el cuento de hadas que vivieron Johnny Cash y June Carter llegase a convencerme. A pesar de la almibarización "made in Hollywood" a la que probablemente ha sometido el tormentoso romance, sigue quedando mucho del cuento de hadas que vivieron los dos cantantes americanos, consiguen comunicar esa historia de superación, de amor y de amistad que Cash narró en su autobiografía. Es precioso ver a un hombre enamorado que persigue a su amada hasta el fin y que está a punto de arruinar su vida por ella, pero que consigue alcanzar su sueño y, cón él, la felicidad durante 35 años de matrimonio.

Y si, además, riegas todos estos ingredientes con canciones tan bellas como "Folsom Prison Blues", "Hey Porter", "Cry, Cry, Cry", "Jackson" o "It Ain’t Me Babe", el resultado no puede ser más que excelente. Así que ya sabéis, a ver "Walk The Line" y luego a escuchar "The Essential Johnny Cash", "At Folsom Prison" o "VH1 Storytellers". Y como aperitivo:

Imagen de previsualización de YouTube 

IMDb: Walk The Line (2005) 

Alberto Alvarez-Perea

2 Comments

  1. Posted 9 de octubre de 2006 at 12:41 am | Permalink

    Los dos actores hacen un espléndido trabajo en la película. Hasta los padres de ellos calan en la audiencia. Los complejos de cada uno de la pareja… Como bien dices, es un biopic de lo más creíble. Me gustó verla en el cine y me atrajo más aún hace Mr. Cash. Ah, me encantó la escena de la cárcel.

  2. Posted 9 de octubre de 2006 at 12:16 pm | Permalink

    La escena de la cárcel es buenísima, y más si has visto el video de Cash en St Quentin, donde está clarísimamente inspirada la actuación de Phoenix.

    Me alegro de que te hayan gustado las fotos de Memphis. En Flickr tengo algunas más, pero un día de estos subiré todas las demás.

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