Tú no conoces a las mujeres. Si les gustas, puedes mearte en su fregadero si quieres. Si no les gustas te mandarán a la mierda aunque las conviertas en la reina de Inglaterra.
Pippi de Lena.
El Último Don, Mario Puzo.
-
Suscríbete
RSS Feeds
Entradas recientes
Últimos comentarios
- Maciel Y. Garcia en La porfiria embrujada
- jose en Los plugins de mi WordPress
- noelia en Furby
- eLie en Las Crónicas Vampíricas en el cine
- hatzume sogun en Las Crónicas Vampíricas en el cine
Categorías
Archivos
Etiquetas
actualidad
andalucia
animacion
apple
bitacoras
Blogging
blogosfera
blogs
cadiz
cine
cita
comics
diseño
disney
Elvis
elvis presley
españa
firefox
google
harry potter
historia
informatica
internet
j k rowling
Literatura
Música
madrid
Medicina
microsoft
Miniblog
mozilla
navegador
politica
pp
psoe
religion
san fernando
Tebeos
television
tv
usa
Viajes
video
yo
youtube
6 Comentarios
Pues, desgraciadamente, creo que es cierto. Hombre y lo de mandaros a la mierda, dicho así, suena bastante fuerte. Pero vamos, que en el fondo supongo que es así. ¿A vosotros no os pasa?. Quiero decir, que debe ser igual. Si no os gusta una chica por más encantadora que pueda ser y por mucho que os quiera la “mandais a la mierda” igualmente por otra que, en ese momento, os llame más ¿no?.
No sé, me parece “injusto” que siempre seamos nosotras las “malas” de las películas, sobre todo, cuando creo que vosotros hacéis lo mismo…
Ea, pa que no me eches de menos
. Ya me tienes por aquí de nuevo (comentando, me refiero, realmente nunca me he ido de aquí
). Un besito.
Pues yo, sinceramente, no estoy de acuerdo xD
No permito que nadie “se mee en mi fregadero” por mucho que me guste ese alguien. De hecho ése sería un buen motivo para dejar de gustarme. Sobre lo de aceptar a todo el que me adore, hombre, pues tampoco. Los extremos son extremos…
Por curiosidad, ¿has puesto la frase porque crees que es así o porque te ha hecho gracia?
Saludines
Las generalizaciones siempre son injustas. No me gusta que me digan que los hombres somos de tal forma o de tal otra, así que suelo abstenerme de hacer este tipo de afirmaciones. Lo he puesto porque me ha hecho gracia, pero creo que Irene tiene razón. Todos somos un poco como dice la frase. Podemos tener muchas tragaderas cuando nos gusta alguien, pero como no sea así… no hay forma de que nos entre por los ojos, aunque nos quiera con locura.
Revvan, seguro que no piensa así. Cuando lees estas novelas de mafiosos, flipas con lo sentenciosos que son. En serio, merecen un montón la pena.
Pues sí, Rosa, son buenísimas estas novelas. ¡Me habéis picado!
Pues al final tendré que leer a este buen hombre… Y tienes razón, Rosa, las historias de mafiosos son un poco bestias en sus afirmaciones, solo hay que ver Los Soprano…