Elucubraciones de un opositor insomne

Mirando al futuro con optimismo 

Recientemente, el Banco Santander ha comenzado a bombardearnos con una nueva campaña publicitaria en la que intentan convencernos de que le interesa algo más que nuestro dinero. Lo hace, como suelen estos spots, recurriendo a imágenes amables y sentimentales. En este caso, le toca el turno a una simpatiquísima y mellada niña que, disfrazada de Blancanieves, se niega a participar en la obra del colegio porque sabe que la manzana está envenenada. Mediante esta historieta, pretenden vendernos un plan de inversiones presuntamente a prueba de bombas porque ellos aseguran conocer la forma en la que se va a comportar la economía en los próximos años.

No digo que los astrólogos cántabros no estén en lo cierto, pero no me queda más remedio que dudar de su palabra. Si algo me ha enseñado la vida en los últimos años, y creedme si os digo que han sido unas cuantas, es lo imprevisible que puede llegar a ser el futuro más cercano. Uno puede pasarse mucho tiempo amontonando piedrecitas, una encima de otra, para construirse el porvenir que desea y que la tapie vuele por los aires al primer golpe de viento. Uno puede agarrarse a un poste con todas sus fuerzas convencido de que se halla rodeado de agua para, cuando se ve obligado a bajar la mirada, descubrir que se encuentra en tierra firme y que puede saltar con toda la libertad del mundo.

Pero es que aun diría más: ¿quién quiere conocer lo que nos depara el porvenir? Es cierto que las aventuras suelen ser peligrosas, pero es precisamente ahí donde radica su belleza, en el riesgo, la ignorancia y el suspense antes de doblar cada esquina, en ser capaz de dar un golpe de volante cuando nadie espera que seas capaz de hacerlo y seguir recto ante una señal de giro obligatorio, en adquirir la pericia necesaria para tomar los cambios de rasante sin que la amortiguación llegue a resentirse.

When your heart gets restless, time to move along,
When your heart gets weary, time to sing a song,
But when a dream is calling you,
There’s just one thing that you can do.

Elvis, 1961 

En los últimos años mi vida ha sido un continuo mutar, un desechar ilusiones en favor de otras nuevas, un alcanzar metas para proponérmelas más difíciles, una lucha constante contra el pesimismo que amenaza con empañarme las gafas. Todo ello para alcanzar aquel sueño que me impuse el miso día que nací y que a fecha de hoy sigo sin saber muy bien en qué consiste. Tengo pistas, la más importante de ellas es saber que la meta final y la felicidad están íntimamente relacionados, y otra que por el camino probablemente compartiré enemigos con Ernie K-Doe, pero poco más.

Es por todo esto que no quiero saber si mi manzana está envenenada o no. En eso sí que se equivocan los montañeses: no creo que pueda tomar mejores decisiones sabiendo lo que me espera al final del camino. Lo que yo quiero es llegar hasta la fruta y probarla, averiguar si es dulce o amarga. Afortunadamente, tengo una gran ventaja a la hora de afrontar el riesgo, y es que la otra gran lección que he recibido en estos años es que cuento con una amante familia y unos amigos simpares que, en el caso de que la manzana esté corrupta, no se demorarán a la hora de llevarme a urgencias para que me practiquen un lavado de estómago.

Y ahora miraré al horizonte para gritarle al sol que yo también soy libre y que no me arrepiento de nada… bueno, lo haré cuando me despierte.

Alberto Alvarez-Perea

8 Comments

  1. Posted 28 de septiembre de 2006 at 9:04 am | Permalink

    Lo importante es no pararse. Recuerda que “Itaca es el viaje a Itaca”.

  2. Posted 28 de septiembre de 2006 at 10:18 am | Permalink

    Pues sí, Brujo. Una pena que nos empeñemos en no acordarnos de esa frase y en centrarnos en los reveses del mar, más que en las vistas que se pueden disfrutar desde cubierta.

  3. Posted 29 de septiembre de 2006 at 2:58 pm | Permalink

    A mi el anuncio ke mas me toka los kojones (hablando claro) es akel de La Caixa en las ke todos los empleados eran supermajisimos y te apoyaban en todo,dandote facilidades e incluso apoyo psikologiko…………..

    ves el anuncio y luego vas a tu habitual oficina de la caixa para ke la tipika niña kon kara de asko o el señor kon kara de perro pachón te diga: no no se,vuelve otro dia,o eso mejor miralo por internet,no te podemos ayudar en esto, te claven mil komisiones y te miren kon asombro cuando kieres retirar cantidades “mas o menos altas” o el sueldo de 2 o 3 meses …..ke te miran komo si encima tuvieras ke pedir permiso para retirar TU dinero….

    bueno,no digo k esto pase en todas las Caixas,pero hace unos años en una en konkreto de mi zona hubo tal elenko de “simpatikos” empleados ke empece a descubrir las maravillas de la banca online y cajeros automatikos :mrgreen: 😈

  4. Posted 29 de septiembre de 2006 at 5:04 pm | Permalink

    De la Caixa ya hablaremos otro día…

  5. Posted 30 de septiembre de 2006 at 7:33 pm | Permalink

    Si aceptas el crédito del Santander ya sabes cual será tu futuro, pagar y pagar.

  6. Leandro
    Posted 30 de septiembre de 2006 at 9:43 pm | Permalink

    Dice una cita india o del Nepal, no recuerdo (bueno de esos lares donde vive gente que casi se diría que comen pensamientos): “si solo se camina bajo el sol nunca se llega al destino”.
    Es decir, que no podemos pretender que nuestra vida solo tenga dias soleados. Hay que aprender a andar en todas circunstancias, es lo que hay, asi está montado esto que llamamos vida.
    P.D.: si necesitas un lavado de estómago yo llevo el mistol 😉

  7. Posted 30 de septiembre de 2006 at 9:49 pm | Permalink

    Muchas gracias, Leandro. No esperaba menos :)

  8. Posted 1 de octubre de 2006 at 1:42 am | Permalink

    Abajo los créditos. Viva tu filosofía vital.

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