Los mejores cómics: El influjo del modernismo I

¿Existió tal movimiento artístico en el medio?

Click para aumentar
A pesar de que The Katzenjammer Kids está realizada en plena explosión del modernismo ¿Existen fundamentos para catalogar a esta serie dentro de ese movimiento artístico?

Los cambios profundos producidos en la sociedad industrial no son sólo económicos, sino que influyen en cualquiera de las manifestaciones con las que se expresa el ser humano. Todas estas alteraciones propugnan nuevas formas de pensamiento que actúan sobre cualquier orden, haciendo que también el arte se plantee su propia revolución a tenor de estas ideas y de las necesidades que éstas crean, a lo que ayuda la técnica y la investigación de la que se dispone ya al final del siglo XIX, por lo que se depositan en manos de los artistas elementos que hasta entonces ni se habían planteado para extender el campo de su creatividad. Así, todos los movimientos anteriores quedan relegados ante el empuje de la novedosa estética que sobreviene debido, entre otras cosas, al uso de unas formas de expresión más acordes con la realidad que los medios industriales facilitan.

Se crea así una corriente que sintetiza, entre otras, tendencias tan diversas como la calología japonesa, el gusto por los motivos de inspiración biológica o la sugestión por el Medioevo, con lo que fermenta un concepto artístico que será llamado Art Nouveau en Francia, Modern Style por los anglosajones, Jugendstil en Alemania, Floreale en Italia, Sezessionstil en Austria, Modernismo en España, etc., según la lengua del lugar en que se implanta, y que llegó a acaparar las preferencias estéticas de quien se mostraba receptivo a los modos artísticos que se estaban operando por entonces, por lo que, lógicamente, esta influencia debió llegar también a cualquier ámbito de la creación.

Artistas como Gaudí, Debussy, Rubén Darío, Gallé, McKintosh, Horta, Nijinsky, Van de Velde, Confort-Tiffanys o Guimard, se emplean en disciplinas muy disímiles dentro del Arte, así como en la artesanía de todo tipo de objetos de uso cotidiano como lámparas, jarrones, muebles, vestuario, etc., porque en el origen del movimiento existe una facción que desea su difusión industrial para que llegue a los sectores más amplios de la sociedad mediante la reproducción seriada, lo que aleja dicha idea de la consideración de la sublimación artística a través de la producción de un objeto único como un cuadro o una escultura, ya que los modernistas aspiran a que la belleza de una copia, que contiene en sí todas y cada una de las calidades artísticas que su autor le ha conferido, no quede encerrada en una pieza sin par.

Click para aumentar
¿Qué hay de art nouveau en este fragmento de una página de la serie The explorigator, de Harry Grant Dart?

Con la producción seriada intentaban abaratar los precios para que el obrero adquiriese arte, sin embargo, por entonces, el trabajador vivía inmerso en unas condiciones económicas poco proclives a considerar la creación artística como una forma de disfrute, y por ello, fracasó su objetivo, por lo que se vieron obligados a diseñar para una clase social adinerada, con lo que los esfuerzos artísticos de los integrantes del movimiento tuvieron un paradójico final y así, la burguesía lo hizo suyo siendo el estilo definitorio de un sector que tenía el dinero porque poseía las fábricas y que escalaba el poder mientras desplazaba a la aristocracia que desde siglos antes lo había detentado.

El momento de máximo esplendor se sitúa en la transición finisecular, cuando los cómics se definen y sientan sus bases como industria en la prensa norteamericana y como forma de expresión dedicada al entretenimiento y difusión de la cultura de masas. Todos los autores que se han visto aquí, como Richard Felton Outcault, Rudolph Dirk, Harold H. kneer, Gustav Veerbeck o muchos de sus contemporáneos, provenían de escuelas de dibujo y pintura, y por ello, su innegable relación con las artes figurativas les capacitaba para su acceso a las modernas corrientes estéticas que estaba aportando por entonces el Modernismo. Mas, si se rastrea entre la producción de cómics creados en los años del cambio de centuria a la búsqueda de esa huella artística, que debería  haber sido tributaria estética de ese movimiento que primaba sobre cualquier otro en el campo de la expresión figurativa, no encontraremos el menor vestigio. No hay nada en The Yellow Kid, The Katzenjammer Kids, Buster Brown, Happy Hooligan, Maud Mule, Mutt and Jeff, Krazy Kat, The Naps of Polly Sleepyhead, Wee Willie Winkie´s World o The Newlyweds que lo denote y su influjo no se deja traslucir, por lo que su implantación brilla por su ausencia a pesar de que en el resto de las disciplinas como la Literatura, la Arquitectura o la Música son casi la única oferta. Muy al contrario, el Arte y el Cómic siguieron un camino indistinto, configurando éste una estética personal, mientras que el Modernismo lo hizo a su manera.

Click para aumentar
A pesar de los Eros alados que se posan en las grandes hojas de la zona superior de una fuente, que aparece en esta viñeta de una página de Little Nemo in Slumberland publicada el 5 de agosto de 1906, que pudiera recordar a la de la plaza londinense de Picadilly ¿Estamos ante un elemento modern style?

Ni siquiera en Europa, donde el art nouveau estuvo fuertemente anclado, se produjo esta ósmosis entre el movimiento y el medio que nos ocupa. Los cómics tan sólo son testigos de ese tiempo en cuanto al mobiliario y vestuario, pero sus autores nunca se plantean su estética como una métrica que les lleve a la creación encuadrada en esa forma. ¿Cuál es el motivo por el que existe esta dicotomía manifiesta cuando debería haber habido una comunión perfecta entre ambos al igual que la hubo en otros ámbitos artísticos?

Los cómics son hijos estéticos de una larga tradición cultural relativa a la caricatura satírica que desde siempre se había aposentado en los periódicos europeos en un tiempo en que la fotografía no está desarrollada, por lo que cada periódico importante contaba con uno o varios ilustradores que ponían imágenes a las noticias o retrataban a personajes importantes, la mayoría de las veces, en su vertiente paródica. Muchos de éstos dibujantes eran los encargados de realizar también las seudo-historietas que se publicaban en las décadas intermedias del siglo XIX, cuyas temáticas son todas humorísticas, puede que como una descarga de lo trascendente del resto del contenido, por lo que los cómics nacen con pretensiones lúdicas de la mano de caricaturistas, y en todo el mundo los primeros balbuceos de la historieta se encaminan en este sentido. La caricatura tiene sus propios elementos formales que se han asentado desde hace más de un siglo con el nacimiento de la evolución de la prensa. Si la historieta es dejada en manos de caricaturistas, lógicamente, durante décadas, su postulado artístico será otro de sus rasgos definitorios.

Esta entrega de Las mejores obras de los Cómics que venimos serializando semanalmente en Moonshadow, y varias de las siguientes, pretenden poner de manifiesto que la entronización de la caricatura como modo expresivo y el exiguo recorrido que el movimiento modernista efectúa por tierras americanas cuando permanece en boga, es la causa de que este medio de masas no llegue a contagiarse de semejantes fundamentos estéticos. Y fue una pena…

Click para aumentar
Estéticamente, Buster Brown, de Richard Felton Outcault, puede ser considerada como formalmente modernista, sin embargo, su concepción ética no responde a los postulados de transmisión de belleza en los que se encuadra el movimiento.

José Antonio Ortega Anguiano 

3 Comments

  1. yiyo
    Posted 22 de junio de 2006 at 10:39 pm | Permalink

    😈 😈 😈 genial

  2. olvin
    Posted 28 de noviembre de 2006 at 11:23 pm | Permalink

    hay te van las caricaturas loco

  3. DULCE
    Posted 7 de febrero de 2008 at 1:48 am | Permalink

    ESTA CHIDO :) 8)

Post a Comment

Your email is never shared. Required fields are marked *

*
*