Los mejores cómics: Los umbrales del cómic moderno

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El origen de una nueva especie o la evolución del cocodrilo demostrada, surge como una respuesta satírica a las discusiones provocadas por la amplia difusión que adquieren las teorías de Darwin.

The origin of a new specie or the evolution of the crocodile explained, está considerada como uno de los primeros cómics dibujados tal y como lo conocemos hoy. Se publicó en la prensa norteamericana en una fecha tan temprana para el desarrollo del lenguaje como 1894, puesto que hasta entonces aún permanecía anquilosado en su estructura atávica consistente en un cúmulo de ilustraciones dotadas de pasajes escritos que las complementaban, pero que se mantenían independientes de éstas mediante la rémora que suponían esos textos de carácter explicativo.

En aquel momento, mientras los demás países no se desembarazaban de ese lastre, el cómic norteamericano ascendía en picado a la búsqueda de una nueva forma expresiva que tardó apenas una década en sentar las bases de lo que se nos ha legado hoy. A esta altura de las entregas de Las mejores obras de los cómics, estamos entrando, pues, en las manifestaciones más usuales y modernas de este medio. Las razones de este cambio no se deben a una casualidad, sino a unos condicionantes sociales que se tratarán de desentrañar ahora.

En esos momentos los Estados Unidos procedían a la recepción masiva de inmigrantes de origen europeo en su mayoría, que contribuyeron a que un país que en el inicio del siglo XIX apenas si contaba con unos cinco millones de habitantes se transforme en otro de sesenta, y aún debían de aumentar más sus índices de crecimiento natural debido a la inmigración que quedaba por llegar hasta el cierre de sus fronteras en las primeras décadas del siguiente.

Por entonces, la prensa, como un elemento económico más insertado en la dinámica de la ya desfasada Segunda Revolución Industrial, busca fórmulas para su sostenimiento. Una de ellas es la publicación de suplementos que se entregan con los periódicos del domingo, cuyas secciones intentan acaparar la atención de cualquier miembro de la familia, por lo que, para el consumo de grandes y pequeños, se incluyen también cómics. El 24 de diciembre de 1893, el New York World produce la primera edición a color de uno de estos anexos, y los diarios de la competencia, para no quedar atrás en el mercado, siguen ese camino abierto.

Esta población extranjera, sin apenas instrucción y con serias dificultades para conocer el idioma oficial de ese estado, accede a sus entresijos con la lectura esporádica de periódicos en los que aparecen aquellas historietas que casi se comprenden con sólo mirar los dibujos cuyos personajes hablan con un lenguaje casi tan elemental como el que ellos utilizan, lo que lleva a que el nuevo medio se afiance en los gustos del público.

El día 18 de noviembre de 1894, este periódico de la poderosa cadena propiedad de Joseph Pulitzer, edita en su suplemento dominical esta historieta de seis viñetas carentes de texto que nos ocupa en esta entrega. En su desarrollo, se observa cómo el perro del protagonista es comido por una gran serpiente que baja del árbol bajo el que su dueño almuerza. Luego, el can taladra con sus patas el vientre de la boa y, finalmente, el hombre se vuelve a casa con lo que parece ser un cocodrilo.

Como puede observarse por el título, lo narrado es una clara alusión con visos de sarcasmo a la teoría de la evolución de las especies formulada por Charles Darwin en 1859. Tal concepción había causado un nuevo planteamiento de la teoría antropológica, geográfica, filosófica y de otras ciencias sociales, originando lo que se conoció como el evolucionismo. Aquellos postulados del científico del "Beagle" estaban siendo del dominio público en los momentos en que se publica la historieta, pero, la difusión de la teoría no se estaba produciendo a partir de la lectura de la fuente directa, sino desde perspectivas poco reflexivas, y consecuentemente desacertadas, que fueron manipuladas por los medios periodísticos, religiosos, intelectuales y hasta por ciertos sectores de la ciencia reticente a los cambios, desde cuyos ámbitos pasaron al gran público.

No era ésta la única burla que había tenido que soportar el eminente naturalista de origen inglés. Ya existían cientos de caricaturas satíricas en la prensa de años anteriores que trataban el tema con el mismo desconocimiento como aquella en la que un mono llora amargamente junto a Darwin cuando observa al feo descendiente a que su especie ha dado origen.

El creador de esta historieta fue Richard Felton Outcoult, un hombre que hasta ese momento había figurado en la nómina de ilustradores de periódicos diversos. Con esa obra carente de textos de apoyo, el autor dará un paso de gigante para centrar el medio en estadios más evolucionados, aunque en realizaciones posteriores volverá a la concepción clásica que se tenía de éste en esa época e incluso retrocederá hasta parámetros que estaban vigentes antes de que Rodolphe Töpffer concibiese la estructuración de lo contado en secuencias sucesivas encerradas en viñetas, pero, no adelantemos aún los acontecimientos.

Tiempo después, el gag debió ser publicado en algunos países europeos de ascendencia francófona, puesto que hasta un autor de la talla de Hergé lo llegó a plagiar en 1930 dentro de una obra tan extraordinariamente conocida como Tintín, en cuyo periplo por el Congo vuelve a utilizarlo haciendo que la serpiente se trague nada menos que a Milou.

Quien esté libre de pecado…

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El gag de Richard Felton Outcoult volvió a dar su fruto en historietas posteriores tan conocidas como ésta.  © 1946 Hergé/Casterman.

José Antonio Ortega Anguiano

3 Comments

  1. Posted 2 de marzo de 2006 at 8:57 pm | Permalink

    No quiero menospreciar tu anterior etapa Alberto, pero últimamente cada vez me está resultando más difícil salir de tu blog sin copiar “de pé a pá” tus posts.

    Nada tan serio se ha podido leer en otra url sobre los pilares del arte del cómic. Mi enhorabuena a los dos. Un saludo 😉

  2. Posted 3 de marzo de 2006 at 11:10 am | Permalink

    Muchas gracias, Johny. En efecto, el fichaje de José Antonio ha sido una gran noticia para este blog :)

  3. Ebravor
    Posted 3 de marzo de 2006 at 10:15 pm | Permalink

    Gracias, Alberto y Jose Antonio, por esta oportunidad para conocer muchos de los aspectos evolutivos de la historieta o cómic. Vuestro esfuerzo no tiene precio.

    Saludos

    Elías

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