Los mejores cómics: La evolución de Caran d’Ache

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Magnífica tira vertical, partida en dos para mostrarla aquí, que es muy representativa del sarcasmo empleado en su humor por Caran d’Ache.

El hecho de que el británico Charles Henry Ross crease una historieta en 1867 para la revista Judy no tiene, de por sí, un gran interés dentro de la dinámica que nos ocupa, puesto que era un colaborador habitual de ésta y se dedicaba a ello, además de escribir novelas y obras de teatro de una manera constante. Sin embargo, si la secuencia humorística estaba protagonizada por un sinvergüenza al que se apoda Ally Sloper y en otra obra siguiente del autor se le vuelve a incluir como figura principal, estamos asistiendo al nacimiento de los cómics periódicos con personaje fijo, un elemento casi capital para el conocimiento y difusión del medio.

Tras esto, se convierte en 1873 en la cabeza visible de Ally Sloper´s comic Kalendar, un número extraordinario de periodicidad anual y de Ally Sloper´s Half Holliday, un semanario aparecido en 1884, con lo que adquiere también el estatus de ser el primer personaje fijo en poseer una revista propia con periodicidad regular.

Ally Sloper es, además, el primer protagonista en alcanzar un estatus de popularidad tan grande que llega a dar su imagen como un medio para producir riqueza al margen de los cómics, ya que en torno a éste se organiza un verdadero mercado de objetos a los que se aplica su figura.

Caran d'Ache
Retrato de Caran d’Ache

Entretanto, al otro lado del Canal, Caran d’Ache comenzaba a ser considerado como uno de los grandes impulsores de la narrativa dibujada francesa y continental, a la par que uno de los grandes humoristas galos del siglo XIX, aunque su origen no se adscribía, precisamente, a la tierra que con tanta largueza echa mano de la Grandeure a cada paso. Emmanuel Poiré, que así era como respondía a su verdadera identidad, había nacido en Moscú, muy lejos de la verde tierra atlántico-mediterránea, el 6 de noviembre de 1858 debido a que su padre era un oficial del ejército de Napoleón que se había afincado en Rusia. Sin embargo, en su primera juventud se va a París y se establece allí definitivamente durante el resto de su vida.

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Portada de Le Rire, una de las muchas publicaciones en las que intervino el humorista.

"Caran", en ruso, significa "lápiz", por lo que será de su lengua de adopción de donde tomará el seudónimo que le hará famoso a partir de 1880 cuando comienza a publicar en La Chronique Parisienne sus primeros dibujos humorísticos y sus secuencias narrativas de una gran ironía y de un humor exquisito no falto de unas dosis de sátira y sarcasmo, como corresponde a un buen observador de la realidad que le rodea. Por lo tanto, su modo de expresión es ambivalente debido al influjo del germano Busch, cuyo álbum Max und Moritz había sido difundido ampliamente por todo el mundo occidental.

Un año más tarde, publicará en Tout Paris y en Chat Noir au rire hasta que llega al periódico Le Figaro donde cada lunes tenía asignado para sí un espacio en sus páginas para que realizase un gag humorístico o una historieta.

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Otro ejemplo del fino humor del excelente autor lo tenemos en esta historieta muda de dos páginas de "La vaca y el tren (Principio y Fin)"

Parte de su vida estuvo marcada, como ocurrió con el resto de sus compatriotas, por el telón de fondo del "Caso Deyfus", que dividió a los elementos de las distintas facciones del poder y a la opinión pública en dos bandos irreconciliables ante lo justo o injusto del veredicto que condenó al oficial del ejército francés, que, supuestamente, había pasado a Prusia documentos que concernían a la seguridad nacional para ponerlos en manos de una Alemania que había dejado ya la etapa en la que trataba de sortear las tensiones bilaterales durante el mandato de Bismarck, y que ahora se manifestaba exultantemente agresiva mediante la Weltpolitik emprendida por el káiser Guillermo II, que controlaba un estado que había aprovechado el desarrollo técnico aportado por la Segunda Revolución Industrial para armarse hasta los dientes.

Una Cena En Familia
"Una Cena En Familia" alude a una realidad cotidiana en aquella etapa finisecular que tenía como causa el escándalo que sacudía a Francia. En el primer dibujo, el cabeza de familia dice: "¡Sobre todo, no hablemos del Asunto Dreyfus!". En la segunda se dice: "…Han hablando…"

Caran d’Ache se alineó en el bando contrario a los dreifusard, es decir, en el que militaban los que se dejaban llevar sin más por las evidencias de culpabilidad aireadas por los que condenaron al militar judío. En su obra realizada en los doce años que van desde 1894 a 1906, que fue lo que tardó en demostrar su inocencia el inculpado, se respira un antisemitismo que ha sido ampliamente criticado. Su participación activa en ello fue de tal naturaleza que hasta llegó a fundar una publicación satírica llamada Pssst! en la que en cada número editado desde el 5 de febrero de 1898 al 16 de septiembre de 1899 se aludía semanalmente sin la menor cortapisa al caso que apasionaba a Francia y a los judíos en general, haciendo un énfasis especial en los tópicos que conocemos.

Emmanuel Poiré fallecería a los cincuenta años en la capital francesa el 28 de febrero de 1909. Curiosamente, dejó una obra inédita que fue publicada en álbum noventa años después.

Pero, en la década final del Siglo de la Ciencia, mientras que en Europa se seguían los cauces abiertos por los primeros creadores, y Caran d’Ache no fue menos a pesar de su indudable valor como dibujante y humorista, vientos de cambio para los cómics recorrían el Nuevo Continente, al otro lado del Atlántico.

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Otra historieta resuelta en grandes angulares.

José Antonio Ortega Anguiano 

3 Comments

  1. Posted 27 de febrero de 2006 at 8:53 pm | Permalink

    Excelente artículo. Ya sabes que no soy experta en el tema, pues lo que he aprendido de cómics ha sido por ósmosis, pero las ilustraciones de Caran me encantaron y su sentido del humor tan especial también. La primera tira vertical es de una ternura sublime. Sabes si se puede conseguir su material en alguna parte? Me sorprende la falta de comentarios de tanto experto en la materia que pasan por tu blog.

    Abrazos,

  2. José Antonio Ortega Anguiano
    Posted 28 de febrero de 2006 at 8:03 pm | Permalink

    Apreciada Elpidia:

    Gracias por tus palabras de ánimo. Si quieres te envío a una dirección de correo determinada que me indiques en mi email j_ortega_anguiano@hotmail.com lo que he encontrado por ahí de Caran D´Ache, que es poco más de lo que hay aquí en este artículo.
    A mí también me parece que la primera tira tiene un humor semejante al de Charles Chaplin, que la mitad de las veces no sabes si debes reírte de lo que le pasa o llorar.

    Saludos.

    José Antonio Ortega

  3. Posted 2 de marzo de 2006 at 6:10 pm | Permalink

    Lo de los comentarios es lógico. A la gente le gusta comentar en los posts que preguntan algo, en los que crean polémica, etc. En aquellos que simplemente exponen conocimiento, hay poco que decir. Están muy ocupados cerrando la boca después de la gran lección de José Antonio :)

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