Las mejores obras de los cómics: Rodolphe Töpffer, el primer autor y sus primeros cómics


Histoire de monsieur Cryptogramme es una obra creada en 1830, que se publica finalmente en 1845.

Los cómics pertenecen al ámbito de la narrativa convencional. Son, por lo tanto, un medio de expresión de masas que intenta contar una historia mediante la imagen y la palabra, por ello, su creación sólo podía venir de la mano de un dibujante que, a la vez, fuese escritor.

El 31 de enero de 1799 nace en Ginebra Rodolphe Töpffer, un hijo de un pintor de una cierta reputación que, ante su habilidad para las artes figurativas, intenta seguir los pasos de una dinastía familiar que se había originado en Alemania y que se había trasladado a Suiza en las décadas precedentes.


Retrato del autor.

A los dieciséis años el muchacho se traslada a Inglaterra y a París, donde conocerá a varios pintores que cultivan el estilo romántico que en esos momentos está en plena explosión, porque desea formarse en el campo de las Bellas Artes, pero un problema de visión le hará desistir de su vocación artística y debe retornar a su ciudad natal donde pasará el resto de su vida dedicado a la enseñanza.

En sus ratos libres, dará rienda suelta a su creatividad y compondrá relatos cortos, sin embargo, a pesar de su problema oftalmológico, volverá siempre a dibujar e incluso a intercalar en sus escritos pequeños bocetos cuya impronta reflejan algo que va a surgir y que se acabará convirtiendo en una nueva forma de lenguaje. Referente a esta dualidad de ambos medios de expresión insertos en los documentos que nos han llegado, es curioso constatar como el autor dice en 1845 que "se pueden escribir narraciones con capítulos, líneas, palabras: es la literatura propiamente dicha. Se pueden escribir narraciones con sucesiones de escenas representadas gráficamente: es la literatura de estampas. Se puede también no hacer ni lo uno ni lo otro. A veces es lo mejor".


Manuscrito de Töpffer en el que demuestra su gusto por interconectar ambos lenguajes: el textual y el iconográfico.

Afortunadamente, sí lo hizo en 1827 en una obra que él titula Les amour de monsieur Vieux-Bois. Se trata de una narración humorística cuya evolución se ha secuenciado mediante dibujos encerrados en recuadros separados entre sí por un marco que delimita la grafía y el espacio temporal, cuya progresión se realiza de izquierda a derecha, según el esquema convencional de lectura occidental, y que está plasmado en páginas de formato horizontal.

Dos años más tarde, realiza una segunda historia que denomina Voyages et aventures du Docteur Festus, cuya fonografía constituye en sí misma un pareado, algo muy usual en la historia de los primeros cómics satíricos. Esta obra verá la luz cuando se publica en un volumen, con lo que se completa todo el ciclo necesario para que se constituya un cómic moderno: creación gráfica y literaria y edición de carácter industrial con recuperación de lo invertido, más el beneficio, para que se dé origen a una nueva transacción. Han nacido los cómics… Todo lo demás, es evolución del lenguaje, pero no de la esencia para la que han sido creados.

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Les amour de monsieur Vieux-Bois, es la primera historieta conocida.

Meses después, en 1830, concibe una nueva historia titulada Histoire de monsieur Cryptogramme y, un año más tarde hace Monsieur Pencil e Histoire de monsieur Jabot, que tampoco se editan, sin embargo, esta última aparecerá en 1833 y su viejo Les amour de monsieur Vieux-Bois, ve la luz en 1837, diez años más tarde desde que lo crease, con el título de Les aventures de Obadiah Oldbruck.

Ante el éxito de ésta, en 1840 publica finalmente su Monsieur Pencil y cinco años después Histoire d´Albert e Histoire de monsieur Cryptogramme, por lo que se editará de nuevo en 1846 Le docteur Festus, cuando ya le queda poca vida.

Sus obras se conocieron en Francia y en el ámbito francófono, en Alemania y en los Estados Unidos, obteniendo un buen éxito de público, lo que comportó que su forma expresiva fuese imitada y hasta plagiada en la integridad de algunas de sus obras. Tras esto, únicamente restaba que su producción tuviese una continuidad original y diversificada.


El autor plantea páginas de aspecto convencional en el ámbito de lo cómics desde el mismo momento en que nacen.

Töpffer fue un hombre amable que se relacionó con la gente llana de la vecindad y, a la vez, con grandes intelectuales con los que mantuvo un correspondencia regular a lo largo de una vida no demasiado larga que terminó en 1946 cuando contaba con cuarenta y siete años.

En una de estas cartas puede leerse un comentario suyo con respecto a monsieur Jabot del que dice que “este pequeño libro es de naturaleza mixta. Se compone de una serie de dibujos hechos a mano. Cada uno de ellos está acompañado de una o dos líneas de texto. Los dibujos, sin ese texto, no tendrían nada más que un oscuro significado; el texto, sin los dibujos, no significaría nada. El conjunto forma una especie de novela original en cuanto no se parece a otra cosa” y remata su comentario con una ironía sobre sí mismo cuando dice que “el autor de este pequeño volumen oblongo no se ha dado a conocer. Si es un artista, dibuja medianamente, pero, posee cierto hábito al escribir. Si es un literato, escribe mediocremente, pero, con respecto al dibujo tiene, en cambio, un gran talento de aficionado”.

Según esto, el propio Töpffer fue consciente de que había creado algo nuevo y, además, sentó las bases mínimas del lenguaje cuando afirma que texto y dibujo son eminentemente complementarios.

Si con ello no está describiendo los cómics como tales, que venga Dios y lo vea…


La búsqueda de un lenguaje propio está implícito desde el origen de los cómics. La planificación de esta página lo demuestra y sorprende por su vanguardismo.

José Antonio Ortega Anguiano 

8 Comments

  1. Posted 20 de enero de 2006 at 4:45 am | Permalink

    Me ha parecido en extremo interesante.

  2. Paris1952
    Posted 20 de enero de 2006 at 2:00 pm | Permalink

    Gracias, Noemí. Quedan aún muchos autores de esta etapa que sorprenden por la madurez del lenguaje empreado a tan pocos años del inicio de los cómics.

    José Antonio Ortega

  3. Posted 20 de enero de 2006 at 3:02 pm | Permalink

    De lo mejor que llevo leído en muchas semanas. Felicidades a los dos. Veo que no teneis límites (al menos no os los habeis marcado a corto plazo) porque estáis que os salís.

    Gracias 😉

  4. Posted 20 de enero de 2006 at 4:34 pm | Permalink

    Bueno, el mérito es todo de José Antonio. Yo me limito a subir sus fantásticos artículos, creo que es bueno que sus conocimientos estén a disposición del que quiera compartirlos.

  5. Posted 13 de septiembre de 2006 at 3:18 pm | Permalink

    :oops creo q no me gustan tus comic porq no tienen gracia ni importancia ➡ 😛

  6. Posted 13 de septiembre de 2006 at 3:20 pm | Permalink

    creo q no me gustan tus comic 😳

  7. Posted 9 de noviembre de 2006 at 9:13 pm | Permalink

    Bueno, por lo que vi, son lo menos que pude ver en toda mi vida!.Espero que mejor eso… llamado comics segun ustedes jajaja bye bye bye Suerte….. :mrgreen:

  8. Andrés_Zhileno
    Posted 23 de noviembre de 2007 at 8:29 pm | Permalink

    Wena… gracias por esta página…
    me servirá en mi trabajo para la
    universidad…
    ojalá sigan en esto q el comics la
    lleva… 😛

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