Paradojas de Benedicto

Benedicto XVI 

Aunque hace una semana que se filtró la noticia, hoy se ha hecho pública oficialmente la última contradicción en la que ha caído la Iglesia. Desde que el Cardenal Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI, las esperanzas que depositaba en que el nuevo Papa supiese dar un giro hacia ideas más cristianas parecen demoronarse. La última señal han sido las instrucciones de Su Santidad (PDF en italiano) para que no se admita en los seminarios a aquellos que practiquen la homosexualidad, tengan marcadas tendencias homosexuales o defiendan la cultura gay.

Asimismo, pone en tela de juicio la madurez afectiva de los homosexuales y su capacidad para relacionarse correctamente con hombres y mujeres. No se cierra la puerta a aquellos casos en los que "las tendencias homosexuales responden sólo a una expresión de un problema transitorio, como en el caso de adolescencia aún no cumplida", quienes podrán ordenarse si lo han superado "al menos tres años antes de la ordenación diaconal".

¿Dónde se halla la paradoja? Pues en el mismo Catecismo de la Iglesia Católica, que recoge el siguiente texto en el punto 2358:

Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. 

Además, el punto 2359 dice que

Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana. 

Igual estoy malinterpretándolo, pero este párrafo bien podría resumirse en "que se metan a curas".

Lo que más me llama la atención es que, tanto en el Catecismo como en las instrucciones que nos ocupan, se amparan en la Sagrada Escritura para considerar la homosexualidad un desorden y una depravación. Nunca he leído que Jesús llamase eso a nadie, sí que nos cuentan que se hacía acompañar de todos los marginados de la sociedad (curiosamente no se mencionan homosexuales, pero a los recaudadores de impuestos y a las prostitutas sí que las justifican por doquier, ¿será porque interesaba que no desaparecieran?). En el Antiguo Testamento sí que se pone a los homosexuales de vuelta y media, pero también se dice que la carne de cerdo es impura…

¿En qué quedamos? 

Alberto Alvarez-Perea 

2 Comments

  1. Posted 29 de noviembre de 2005 at 7:31 pm | Permalink

    El Ratzinger este está haciendolo fenomenal para romper todos los cimientos de la Iglesia. Ahora quita a los homosexuales, ¿cuáles serán los proximos que elimine? Seguramente a aquellos que quieran cierta reforma. En fin, esperemos que este hombre muera pronto.

  2. Posted 29 de noviembre de 2005 at 7:57 pm | Permalink

    hamster, si quita a los homosexuales de la iglesia… le quedaran pocos más que quitar. Las instrucciones estas tendrán carácter retroactivo? Cuál será el baremo que se usará? Me encantaría ver la “Guía para la detección de la homosexualidad, el uso del preservativo y otras enfermedades de la sociedad actual” publicado por el Vaticano.

    Mi única conclusión de todo esto es que seguiré comiendo cerdo. Bueno, eso y que las juventudes (y las no tan juventudes) fascistas no nos han abandonado, claro. Para cuando un golpe de estado al Vaticano? Una cosa como la Revolución Bolchevique o algo tipo “la toma de la Bastilla” con guillotinas y todo? Voy a empezar a preguntar precios de alquiler de autobuses para organizarlo, quién trae las guillotinas? :twisted:

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