Corpse Bride/Chicken Little

Carteles de Corpse Bride y Chicken Little

Después de ver lo que Disney va a ofrecer al mundo de la animación en el futuro, he querido esperar algunos posts para comentar dos películas del género que están en la boca de todos por uno u otro motivo.

Corpse Bride (La Novia Cadáver)

Ya hace unas semanas que Elena y yo vimos en casita la versión original de la última de Tim Burton, merced al bueno de Azureus. Había ganas de verla, y esperar a la versión doblada se hacía difícil. Que Tim Burton era capaz de hacer una gran película de animación ya lo sabemos todos los que conocemos Pesadilla Antes De Navidad y James Y El Melocotón Gigante, pero que puede producir grandes fiascos también quedó claro con su inenarrable “recreación” de El Planeta De Los Simios que demostró, por si aún quedaba alguna duda, que Hollywood no respeta nada ante un buen puñado de dólares. Sea como sea, Corpse Bride prometía y puedo decir ya que ofrece todo cuanto este blogger esperaba.

Una familia de nuevos ricos y otra de rancio abolengo acuerdan un matrimonio entre sus únicos hijos con objeto de que los primeros puedan escalar en la sociedad, y los segundos en sus cuentas bancarias. La resistencia de los contrayentes, desaparece al conocerse, pero una serie de errores llevan a que el pobre Víctor (con la voz y la cara de Johnny Depp) se vea prometido a un cadáver con mucho ritmo. El resultado es una mezcla de Sleepy Hollow, Eduardo Manostijeras y Bitelchus en un maravilloso cóctel de ritmo (gracias a Danny Elfman una vez más), humor y ternura.

La otra cara interesante de esta película, como ya todos sabréis, consiste en su renovación de la técnica stop-motion, es decir, la de ir grabando muñecos en diferentes posturas y luego animar los fotogramas siguiendo las técnicas de los dibujos animados tradicionales. El despliegue de medios es impresionante, como queda patente en la web de Graham Maiden (jefe de marionetistas del filme), y consiguen que este sistema, caído en desgracia desde el advenimiento de la informática, alcance un esplendor al que sólo le ha llevado Harryhausen (mira lo que escribe el brujo al respecto). Es cierto que deben ser presupuestos más altos, pero el acabado que logra el equipo no tiene nada que envidiarle a los ordenadores. Más bien todo lo contrario, porque en Corpse Bride no verás esos brillos que tan antinaturales hacen a la animación 3D.

En resumen, un visionado obligado para cualquier amante de Tim Burton, de lo gótico y del cine en general. Si hay que ver una película antes de que acabe el año, que sea ésta.

IMDb: Corpse Bride (2005)

Chicken Little

Como decía el otro día, este largometraje es el primero realizado por los estudios Disney totalmente en animación tridimensional (si no me equivoco, el infame Zafarrancho En El Rancho ya era íntegramente CGI, pero aún 2D). Eso, junto con la masiva campaña publicitaria, y el inevitable prestigio de la marca, la revisten de un especial interés para muchos aficionados. ¿Cuál es el resultado? Pues más bien agridulce.

Técnicamente, la película no tiene nada que envidar a ninguna otra. Una vez más, como cada vez que un estudio puntero estrena algo, se alcanza un nuevo grado de perfección. El plumaje y las pieles de los personajes son únicos, las texturas de los objetos, de las piedras y, especialmente, la de la hierba son insuperables (eso decimos siempre). Además, los personajes demuestran el buen hacer de la compañía a la hora de llegar al público. El protagonista es entrañable, y los personajes secundarios no tienen nada que envidarles a Timón y Pumba desde el punto de vista gráfico. Un detalle en el que me fijé, y que demuestra esas cosas que sólo Disney puede hacer, son los movimientos de los personajes. Aunque su anatomía es antropoide, la forma de caminar, de mirar las cosas y de reaccionar ante los estímulos demuestran que los animadores han estudiado a fondo a sus modelos reales. Por ejemplo, Chicken Little se maneja con movimientos cortos y rápidos, ladea la cabeza cuando se fija en algo, gestos típicos de las aves en general y de las de corral en particular.

Pero la técnica nunca ha sido un problema para Disney, grandes innovadores en la cinematografía, el problema les viene últimamente por parte de los guiones, y ese fallo no se termina de enmendar en Chicken Little. No digo que la película no sea divertida, que lo es, y los niños disfrutan con ella (doy fe de las risas de los pequeñajos que tenía alrededor, y del bailoteo que se traía mi compañera de butaca), pero hay algo que no termina de funcionar. La historia comienza con muy buen pie: el protagonista ha montado un numerito porque decía que le había caído un pedazo de cielo encima, y se convierte en el hazmerreír de su ciudad. Pero luego empiezan a aparecer extraterrestres, el cerdo histriónico empieza a cantar todo el rato y el pollo le suelta un beso a la pata al más puro estilo de Elliot en ET, y uno se pregunta qué pinta todo aquello. Y para colmo sólo 70 minutos de película, lo que debe ser el metraje más bajo de cualquier “clásico” de Disney.

Lo que sí hay que alabar es la excelente labor de los dobladores. Disney no se ha dejado llevar por la moda de poner a famosos en los micrófonos, y ese es todo un detalle de calidad para la película. En la versión española sólo JJ Santos hace un pequeño cameo como periodista deportivo, y en la americana se encarga Adam West (el Batman de los 60s) de poner el broche final a la historia en una escena que hay que ver en inglés cuando salga el deuvedé.

Para terminar, que me he enrollado una vez más como las persianas, no sé qué recomendaros de Chicken Little. Yo fui y me lo pasé bien, pero no esperéis ver una obra maestra. Quizás sería buena idea esperar al lanzamiento en video y disfrutarla en el sofá.

IMDb: Chicken Little (2005)

Alberto Alvarez-Perea

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