Operadoras

Mis respetos para todo aquel que trabaja de teleoperador y cumple su trabajo como debe ser. No tengo nada contra ellos, pero estarán de acuerdo en que suelen ser equiparables con los oasis en el desierto, existen, pero no abundan. Como ejemplo, lo que me ocurrió el pasado jueves.

Cuando me acerqué al kiosko a comprar el penúltimo tebeo de El País, vi el número uno de Lucky Luke, un coleccionable que recopila los mejores álbumes del conocido vaquero. Me hice con él y, como el precio no era caro, me planteé la posibilidad de suscribirme, así que llamé al teléfono que aparecía en el cupón destinado al efecto y la conversación que siguió fue de risa.

– Hola, buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
– Buenos días. Verá, acabo de comprar el número uno de Lucky Luke y quería saber de cuántos números constaba la colección, porque estoy interesado en suscribirme.
– A ver, déjeme que mire (musiquita) ¿Cómo dice que se llamaba la colección?
– Lucky Luke, Lucky Luke, el vaquero…
– Verá, es que de Lucky Luke no tenemos ninguna colección.
– Mmmmmm… pues a ver si he comprado yo una falsificación o algo.
– Igual es un tebeo nuestro, pero que no es colección. – Dijo ya más seria, captando la ironía de la frase.
– No, no, si yo estoy llamando a este número porque viene un cupón de suscripción.
– Pues no debe ser nuestra.
– Ah, pues va a ser eso. Nada, muchas gracias.

Después de desechar la posibilidad de deletrearle Lucky Luke, y cuando ya me disponía a colgar, escucho la voz de la operadora que me avisa:

– Espere un momentito, espere que mire una cosa (musiquita) Ah, ya está, ¿el primer número vale 2,95?
– Exacto.
– ¿Y la siguiente entrega son dos álbumes por 7,95?
– Esa es, esa es.
– Ah, pues son 25 entregas. Es que no me aparecía porque, como es nueva, aún no está activada. A veces, se saca antes la colección que la suscripción.
– Bien, pues muchas gracias.
– Buenos días.

Y yo me pregunto, ¿cómo sacan una colección y ofrecen la suscripción sin activarlo? ¿Quién tenía la culpa, Planeta o la señorita?

Alberto Alvarez-Perea

8 Comments

  1. Posted 20 de septiembre de 2005 at 12:10 am | Permalink

    Yo creo que Planeta. He podido constatar que las editoriales son una calamidad en lo que se refiere al uso de la informática.

  2. Posted 20 de septiembre de 2005 at 12:32 am | Permalink

    De Planeta, dalo por hecho! La señorita puede ser torpe (o no), pero ten por seguro que las empresas toman eso como algo normal: Lo ofrecemos… y ya le diremos a nuestros empleados que lo estamos ofreciendo. Pero no a todos, por supuesto, mejor se lo decimos por partes… y a algunos les decimos que el precio es otro, para que así sea más fácil!

    Por cierto, cambié de campaña. Ahora estoy en Patagon-Openbank, ha habido cambios en mi horario (y en los días que trabajo). Este Viernes vuelvo a estar pinchando en Museo Chicote con La Prohibida… y los Sábados en la Noche en Reina Por Un Día… Ya me dirás si hubo o no llamada y qué se dijo.

    Un Abrazo,

    LaMBy.

  3. Posted 20 de septiembre de 2005 at 6:16 am | Permalink

    La culpa es de Lucky Luke. Desde que cambió el cigarrito por la brizna de hierba no lo conoce ni su padre. Menos la operadora.

    He dicho.
    R.

  4. H
    Posted 20 de septiembre de 2005 at 10:46 am | Permalink

    El mundo de los teleoperadores es caso aparte. Hay de todo y no hya una sola persona que no haya tenido una anecdota con ellos. Y ahi la culpa es de planeta sin duda que yo he estado susbcrito a varias colecciones y siempre ha pasado algo, siempre acabo hablando con ellos.

  5. Posted 20 de septiembre de 2005 at 12:09 pm | Permalink

    Eso es una muestra más de hacia dónde va el mundo. Todos incompetentes.

    En fin una pena.

  6. Posted 21 de septiembre de 2005 at 3:16 am | Permalink

    Anda que vaya tela. Como para haberle preguntado por Schopenhauer o Nietzsche, directamente te hubiera preguntado si eras del Anda Ya!.

    Un abrazo.

    (¿dónde está el captcha?)

  7. Irene
    Posted 21 de septiembre de 2005 at 8:27 pm | Permalink

    Eso van a ser “fallos del programa”, como dicen en mi trabajo jeje. Allí tenemos un programa diseñado a medida para nosotros y siempre está en proceso de mejora. Y es que de cuando en cuando te hace cada cosa… No las voy a comentar todas, porque está muy ligado a la actividad de la empresa y sería muy tedioso y difícil de explicar por aquí, pero algo que me fastidia y mucho es cuando sale el típico error de que “el fichero ha crecido demasiado”.
    En esos casos, todo el personal ha de salirse de lo que sea que esté haciendo y cerrar el programa. Entonces llaman a la empresa que nos hizo el programita y desde allí nos mandan una actualización o qué se yo para que se quite. Y ya después nos avisan de nuevo a todos para que entremos en el programa. Vamos, todo un número. Aquello parece matrix, todo el mundo teléfono en mano y preguntando: “¿Hay alguien dentro?”,”Yo, yo estoy dentro”, “Pues salte, que ha salido de nuevo lo del fichero. Cuando estés fuera me avisas” “Ya estoy fuera”… Y finalmente, el esperado “Ya podeis entrar otra vez”… En fin…
    Vamos, que no te extrañe que la operadora quisiera mirarte lo que le pedías y el programita no le dejase hacerlo. El mío ni siquiera te deja minimizar la pantalla para mirar otra cosa en otra pestaña. Tienes que cerrarla por narices aunque después tengas que volver a entrar en ella…

  8. Alberto
    Posted 29 de septiembre de 2005 at 2:42 pm | Permalink

    Náufrago: había perdido efectividad, así que he preferido quitarlo.

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