Internet en Cuba

Como muestra la imagen, tomada de Google Earth, Cuba es bien visible desde la red, pero Internet no es tan accesible desde Cuba. "La enfermedad del siglo XXI", como las autoridades de la Isla han llamado a este canal de comunicación, es un privilegio al alcance de aquellos que pueden, no sólo pagarlo, sino lograrlo. El gobierno cubano ha sabido convertir el paradigma de la libertad en un nuevo método de controlar a los ciudadanos.

El advenimiento de la VoIP, tan de moda con el reciente lanzamiento de Google Talk, ha supuesto un nuevo desafío para los dirigentes del partido único y el monopolio de las telecomunicaciones, gestionado por ETEC, S.A., que incapaces de controlar este nuevo medio de comunicación, han decidido cortar por lo sano y bloquear el acceso a MSN Messenger, el canal de voz de Yahoo! Messenger o el propio Google Talk, si bien por motivos desconocidos el popular Skype sigue funcionando. (Actualización: Se puede acceder a GTalk mediante Psi)

Sin embargo, la censura de este nuevo método no es el gran problema. Lo verdaderamente difícil es acceder a Internet. Tener equipo informático en casa, algo tan normal en millones de hogares de todo el mundo, se convierte en una odisea en territorio cubano. Este tipo de material sólo está disponible en almacenes del estado, a los que sólo se puede acceder de forma muy justificada. La venta a ciudadanos individuales está prohibida desde 2002 ("ordenadores, impresoras, multicopistas, fotocopiadoras y
cualquier otro instrumento de impresión masiva"). Además, desde el 14 de agosto de 2003, la llamada "Operación Windows" mantiene un estricto censo, realizado mediante encuestas y registros, de todos aquellos que poseen ordenadores personales. En ella se incluye todo tipo de información confidencial como motivos de su obtención, uso que se le da y características técnicas.

Sobrepasadas las barreras y con un modem y un PC en casa, la conexión a internet sigue siendo casi imposible. Para conseguir acceso, es necesario dar una "razón válida" y firmar un contrato. Documentos que serán evaluados por un Comité de Defensa de la Revolución, que decidirá si se acepta la solicitud. Según el Decreto-Ley 209, la respuesta sólo debiera ser afirmativa para embajadas, sociedades extranjeras, personalidades políticas,
altos funcionarios, intelectuales, profesores universitarios, investigadores,
periodistas oficiales, los cuadros de las empresas culturales dedicadas
a la exportación o de las empresas informáticas y la jerarquía católica.

Para el resto de habitantes de la Isla, hay disponible una red de cibercafés, generalmente asociados a las oficinas de correos, en los que se puede navegar comprando tarjetas de 5 horas por el precio de 10 $ (el suelo de un médico cubano ronda los 20 $), por lo que raramente está al alcance de aquellos que no cuentan con familiares exiliados o extranjeros y pueden contar con un sobresueldo. Con todo, para acceder a una de estas cibersalas, es necesario contar con un permiso estatal.

Las salas de Internet, o cibercafés, con conexión abierta sólo están
disponibles para turistas y visitantes extranjeros, mientras que
aquellos vinculados a las oficinas de correos, una vez obtenidos todos
los permisos legales, únicamente dan entrada a Tu Isla, una intranet estatal. En ella se ofrecen contenidos de la prensa oficial, un chat, y escasos medios extranjeros.

Aparte de esto, todo ciudadano cubano tiene derecho a usar una dirección de correo electrónico, otorgada por el estado, mediante una tarjeta nominativa que, por 3,5 $, permite acceder de forma exclusiva al buzón, sin acceso a la web.

Por añadidura, los accesos a internet, tanto públicos como privados, son cuidadosamente monitorizados por funcionarios del estado. Un administrador de red me cuenta que la encriptación de datos está prohibida y que una de sus funciones es "reportar a la dirección aquellos usos para fines indebidos (pornografía o redes sociales) y quiénes acceden a prensa extranjera de posición contraria a nuestros intereses sin estar debidamente justificado". De esta forma, en muchos de los últimos procesos llevados a cabo contra periodistas contrarios al régimen, figura la acusación de uso "contrarrevolucionario" de las redes informáticas o acceso a redes de mensajería indebidas.

Esta situación ha propiciado un importante mercado negro de venta de ordenadores, modems y de conexiones a internet. La ya citada "Operación Windows" nació como respuesta a la proliferación de negocios ilegales en los que administradores de redes privadas alquilaban claves de acceso por precios exorbitados. También hay testimonios que hablan de la existencia de antenas parabólicas clandestinas que conectarían vía satélite con ISP extranjeros. Hazañas en favor de la libertad (y de muchos bolsillos) como éstas han logrado que, al margen de los cauces oficiales, esté disponible para los escasos internautas cubanos una serie de webs con información "contrarrevolucionaria".

Para terminar, me gustaría comentar que los obstáculos para estos internautas no sólo se encuentran dentro de sus fronteras, sino que también se los ponen desde el exterior. Así, el embargo estadounidense sobre el pueblo cubano prohibe la llegada de hardware, software o servicios de empresas norteamericanas. La imagen superior está extraida de los términos y condiciones de Sun.com, que impiden la descarga desde la Isla de algo tan necesario para la navegación como la máquina virtual de Java. Avisos similares se pueden encontrar facilmente en casi todas las páginas de corporaciones estadounidenses.

Como decía al principio, el gobierno de Cuba ha sabido convertir uno de los mayores símbolos de la libertad a nivel mundial en un nuevo método de represión y control de sus ciudadanos. Los regímenes autoritarios saben bien que la información y la cultura son las principales bazas con las que cuenta un pueblo para oponerse a sus opresores. Por eso desde el albor de la humanidad, el control de los medios de comunicación y el arte ha sido una de las prioridades de los tiranos. Hoy, a pesar de los avances técnicos y las conquistas en materia de Derechos Humanos, en Cuba siguen sin poder acceder a la red de redes. Esperemos que pronto podamos celebrar todos, en esta bitácora o en otra cualquiera, la incorporación de la más bella isla a la blogosfera hispana.

Otros enlaces de interés:

Mi más sincero agradecimiento al "administrador de red" por sus aclaraciones y comentarios.

Este artículo ha sido escrito como denuncia de una realidad que desde la comodidad del primer mundo nos parece increíble. Para facilitar su difusión, será remitido (y espero que aceptado) al festival de blogs sobre libertad de expresión convocado por Mangas Verdes.

Alberto Alvarez-Perea

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