Murciélagos

Todos los días, cuando vuelvo de la biblioteca, me cruzo con varios murciélagos que vuelan con sus peculiares trompicones. Las primeras veces me dieron un poco de miedo, pero ya sólo temo que cualquier día se choque uno conmigo y me dé un susto. Muchos ultrasonidos, pero vuelan muy bajo y tienen una habilidad para pasar rozando… Inspirado por estos pequeños mamíferos me ha salido, una vez más, la vena poética:

Murciélago, ¿dónde vas,
vagabundo de los cielos?
¿Dónde esperas encontrar
hoy compañero de juegos?

No busques entre las aves,
que te miran con desprecio,
por no compartir sus cantos
ni lucir colores bellos.

No busques entre tus primos,
los roedores del suelo,
que sólo ven con envidia
esas alas y su vuelo.

Murciélago, ser maldito,
que surcas solo los cielos,
pues no encuentras ser o sitio
que te mire sin recelo.

Alberto Alvarez-Perea

6 Comments

  1. Posted 17 de julio de 2005 at 8:28 pm | Permalink

    Cierto, muchas pamplinas de radar y van por alto pegándose porrazos contra todo, en vez de quedarse parado junto a una farola y cazar insectos sin aleteos agotadores.

    Por cierto, la autoimagen esa para evitar Spam no la entiendo… veremos si doy con la tecla 😉

  2. Posted 18 de julio de 2005 at 9:17 pm | Permalink

    Una noche en la sierra de Córdoba descubrí que los murciélagos no solo eran personajes de pelis o de cuentos sino que eran reales (era pequeña).

  3. Posted 19 de julio de 2005 at 8:28 pm | Permalink

    Me dan pánico estos bichos, me resultan realmente asquerosos. Un abrazo a tí y a tu inspiración, amigo.

  4. Ebravor
    Posted 20 de julio de 2005 at 12:44 am | Permalink

    Para mí el murciélago siempre ha sido un ser enigmático. Se han dado casos en los que su mordedura ha transmitido enfermedades como la rabia. Otros dicen que ayudan a mantener el equilibrio y que no son tan dañinos. Son capaces de merendarse un montón de insectos cada noche. Por cierto… en cierta ocasión un murciélago de tamño considerable chocó contra el parabrisas de mi coche. Tuve que detenerme y limpiar aquello. Una guarrería, como podréis imaginar.

  5. Alberto
    Posted 20 de julio de 2005 at 1:55 pm | Permalink

    ¡Jajaja! Qué raro, Ebravor, que algo se choque contra tu coche. Eres un peligro. Si los ecologistas conocieran tus hazañas no dudarían en abogar por la pena de muerte 😉

  6. Ebravor
    Posted 23 de julio de 2005 at 12:37 am | Permalink

    ¡Para, Alberto, para!… que te veo venir. Soy totalmente inocente. Juro ante la Biblia (no como algunos políticos, sino de verdad), que jamás lancé mi coche contra animal alguno. Ergo… ellos se lanzaron contra mí. Incluso un jabalí estuvo a punto de matarme. El desaguisado ascendió a más de 400.000 pelas de las de 1991. Oye… ¿cómo adjunto un emoticón de esos amarillos?

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