
Para mí, hoy ha amanecido por última vez en Pamplona. En unas horas, partiré y abandonaré la ciudad que me ha acogido los últimos seis años de mi vida. Se dice pronto. Llegué al Colegio Mayor Belagua el 19 de septiembre de 1999 y, desde entonces, he ido asimilando esta tierra como mía. Aquí he crecido, y no sólo físicamente, sino como persona y en conocimientos. Aquí me he enamorado y me han correspondido. Aquí he conocido el significado de la palabra amistad en toda su plenitud. Tantas cosas… y tan poco tiempo para describirlas.
¡Adiós, Pamplona! Espero que nuestros caminos vuelvan a cruzarse. Sé que, si ocurre, volverá a ser maravilloso. Pero nunca será lo mismo.
Alberto Alvarez-Perea
5 Comentarios
Seguro que vuelves Alberto. De hecho en menos de un mes…para San Fermines, a lo mejor te pegas unas carreras, no?. Donde hay llamas siempre quedan cenizas, y tu vinculación con Nafarroa no acaba, es una pausa.
Abrazos
Muy bonito tu comentario, excelente tu blog. Una pena que enlaces con blogs que no sean tan buenos como el tuyo y que prediquen gilipolleces. Lo siento, es lo que pienso.
Me alegro de que te guste la bitácora y el comentario. Acerca de los enlaces, sólo puedo decirte que se trata de webs que me agradan y con las que comparto puntos de vista, amistad o ilusiones. Pero bueno, queda patente tu disgusto
Una canción de Sabina dice que nunca debes volver al lugar donde has sido feliz. ¿Por qué?. ¿No vas a hacer el MIR aquí?
Si te refieres a la preparación del MIR, no. La haré en Madrid. Respecto a la residencia en sí… Qui lo sa?