La desfachatez de Telefónica

Ése es uno de los
imperativos con los que Movistar intenta convencernos de la necesidad
vital que tenemos de videollamadas, mensajes multimedia y
más minutos de cháchara. Pues bien, el pasado dos
de marzo, antes de que comenzase la nueva campaña de la
filial de Telefónica, me llegó una factura en la
que aparecía la llamada que pueden ver
aquí
. Supuestamente, el 12 de febrero de 2005 me puse en
contacto con Tailandia desde el Reino Unido. Es cierto que aquel
día estaba en Londres, pero si se fijan bien en la imagen,
podrán ver que el teléfono es español, de
Movistar, para más señas.

Ante el error, llamé al 609 dispuesto a pedir, y expuse mi
problema a la señorita que me cogió el teléfono.
Ésta me preguntó el número de la línea, mi
nombre, mi DNI, el número de la factura, toda clase de datos
acerca de la llamada, y casi mi talla de calzoncillos, para luego
pasarme con una compañera a la que tuve que repetir la misma
retahila. Después de un buen rato, la segunda operadora me
aseguró que daría parte y que al día siguiente me
llamaría para confirmarme la devolución del importe.
Hasta aquí todo bien… bueno, más o menos.

A los quince días de la reclamación, y ante la falta
de comunicación alguna por parte del personal de Movistar,
volví a telefonear y a pasar por el trance de contar por tercera
y cuarta vez la confusión que estaba sufriendo. En este tiempo,
descubrí que a Elena le había ocurrido algo similar en
todas sus llamadas desde Londres. La comercial me explicó que se
estaba retrasando porque ellos tenían que comunicar esta
incidencia al operador británico y que, hasta que ellos no lo
confirmen, no pueden devolverme el coste del error, pero me aseguraban
que en la próxima factura se solventaría el problema.

Si escribo esto, ya pueden imaginarse que eso no ha ocurrido. Han
emitido dos facturas desde que llamé por primera vez y en mi
tercera llamada al 609, hace tres días, sólo he sacado en
claro que esta gente no apunta las reclamaciones (si no, no
tendría lógica que me sigan pidiendo todos los datos de
la estafa cada vez que llamo) y que esto le ha pasado a
muchísima gente, según me han asegurado… mal de muchos,
consuelo de tontos, dicen. Me han vuelto a decir que darán parte
para acelerar el proceso, pero no confío en tener tanta suerte.

Lo que yo me pregunto es qué ocurriría si yo me
tomase estas demoras a la hora de pagar mis facturas y qué
narices me tiene que preocupar a mí si la compañía
inglesa confirma o no la reclamación, sabiendo perfectamente que
telefoneé a mi compañero de piso. ¿Qué
hacer ante esta situación? ¿Me voy a la Oficina del
Consumidor? ¿Dejo de pagar las facturas? ¿Cambio de
compañía? ¿Lograré algo con alguna de esas
medidas?

Alberto Alvarez-Perea

2 Comments

  1. Posted 24 de abril de 2005 at 8:01 pm | Permalink

    Puedes quejarte en este blog:

    http://quejas.bitacoras.com/

  2. Posted 25 de abril de 2005 at 1:37 am | Permalink

    Hola Alberto, lamento profundamente lo que te ha ocurrido. No sé hasta qué punto es recomendable dejar de pagar, ya que en las fechas que corren en menos que canta un gallo te han metido en un listado de morosos y no te has dado ni cuenta. Una vez pagado, por supuesto, que te devuelvan hasta el último céntimo. A ver si va a coincidir estas facturas con más personas y va a resultar que la financiación de la campaña la solucionamos así…

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