Hace unos dÃas que llegó la noticia de que Microsoft saltaba a la piscina de los weblogs con su nuevo servicio MSN Spaces. Desde el principio, la claúsula de la licencia de uso que permite a la compañÃa de Gates "copiar, distribuir, transmitir, reproducir, editar, traducir, modificar y reformatear" los contenidos de las bitácoras, hizo que alguno se asustase. Lo que pocos podÃan esperar es que los artÃculos pasasen por un filtro de palabras que censura aquellos textos que contienen palabras de contenido sexual, y mucho menos lo que el Washington Post reveló: que Microsoft está trabajando en un nuevo filtro que controlarÃa cualquier imagen con contenido sexual explÃcito.
Si bien, esta "filosofÃa" ha servido para demostrar la inutilidad de los filtros automáticos para la censura de contenidos, también deja patente como todas las monedas tienen cara y cruz. Incluso el fenómeno blog, que hasta ahora parecÃa garante de la libertad de expresión, puede ser usado con fines represivos.
Alberto Alvarez-Perea