El Diario de Bridget Jones

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Hace un par de semanas, terminé El Diario de Bridget Jones, de Helen Fielding. La neurótica inglesa (junto con cierto mago de gafas, también británico) ha sido uno de los fenómenos literarios más importantes de los últimos años. A ello ha contribuido la película protagonizada por Renée Zellweger, a punto de estrenar secuela y un auge de la literatura femenina sin precedentes. Desde que alquilé el VHS de la adaptación he querido ver de dónde partía el personaje, así que cuando encontré este volumen, por casualidad, en una estantería, no me hice de rogar.

La novela en sí es entretenida: un año del diario de una mujer de treintaitantos años soltera, pretendidamente liberada, que se debate entre continuar con su juventud despreocupada y la obligación moral y, sobre todo, social de sentar cabeza y casarse.

Esta edición, de un coleccionable de El Mundo, viene prologada por mi adorada Espido Freire (tengo pendiente escribir acerca de ella). Su escrito es casi tan interesante como la novela en sí: un tono salvajemente feminista, en su línea, que culpa a las bridyetyons de la vida ordinaria de todos los males de la mujer actual. Vuelve a hacer hincapié en el período de feroz misoginia en el que vivimos hoy día (ella y yo tuvimos una conversación muy interesante al respecto de este tema en la cafetería del Hotel Yoldi, en Pamplona) y afirma que "la Bridget Jones cinematográfica resulta mucho más simpática, en parte por la buena labor de los actores, en parte porque en la película vemos reflejadas sus acciones, y no su retahíla de pensamientos".

Yo disiento de la opinión de la bilbaína. En mi opinión el libro, como suele ocurrir, es mucho más interesante que la película porque entendemos mejor al personaje, nos identificamos más con él, podemos apoyar o recriminarle sus acciones con toda autoridad, puesto que conocemos lo que le pasa por la cabeza. La del filme es sólo una chica patosa en todos los aspectos de la vida, mientras que la literaria es una mujer de carne y hueso, acomplejada y presionada.

Desde el punto de vista técnico, me ha llamado la atención una incongruencia: la escritora en todo momento hace que el libro parezca un diario de verdad, casi consigue que nos creamos que invadimos la intimidad de una persona (y ese es otro de los atractivos del libro). Sin embargo, se hace difícil asimilar que una persona escriba en un diario cada dos minutos, como ocurre en muchas entradas. Esto demuestra, a mi parecer, que Fielding no se encuentra todo lo cómoda que debiera con este tipo de redacción y se ve obligada a recurrir a una narración más tradicional en varios momentos.

En general, El Diario De Bridget Jones, es un libro entretenido, interesante desde el punto de vista psiquiátrico, morboso para los voyeuristas y escandaloso para las feministas. Así que, seas como seas, seguro que encuentras algo para que te guste.

Alberto Alvarez-Perea

2 Comments

  1. Posted 25 de abril de 2015 at 6:40 pm | Permalink

    Hola,aunque soy del gremio estoy retirada durante un tiempo.

  2. Posted 19 de septiembre de 2015 at 8:22 am | Permalink

    estupendo articulo, la verdad es que ha sido muy ilustrativo

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