Los derechos del autor

¡Míralos!Después de escribir el artículo acerca de La Guerra de las Galaxias, me quedé con ganas de desvariar un poco acerca del derecho de un autor a retocar su obra, así que allá va:

Todos los que hemos creado alguna vez algo, por ejemplo, un cuento, cuando lo hemos leído al cabo del tiempo hemos encontrado fallos que en su momento se nos pasaron por alto, o problemas que no pudimos o supimos resolver de la manera que en el momento de la revisión desearíamos haberlo hecho. Quiero creer también que no soy el único que en alguna ocasión ha reescrito algo. Lo cierto es que muchos de esos fallos, digámoslo así, pasan por alto de casi todos aquellos que asistieron al parto de la criatura y, cuando se lo señalas, muchos responden que para ellos está bien así.

Supongo que cuando la obra ha sido admirada por millones de personas, así como imitada, analizada y venerada, esos fallos se hacen aún más patentes a los ojos de su autor. Y esto es lo que le debe haber pasado a George Lucas con sus películas más taquilleras y, ahora que la técnica y el dinero se lo ha permitido, ha querido mejorar todo aquello que no pudo hacer en su momento y lo que ahora ha pensado que lo necesitaba. Si a esto le añades que has añadido tres precuelas a la saga, la necesidad de ciertos ajustes se hace evidente a los ojos del creador.

Volvamos al cuento del primer párrafo: una vez que has reescrito tu cuento, a la hora de recopilar tus mejores obras, ¿qué versión del cuento introduces, la primera o la mejorada? Indudablemente, la segunda. Y eso es lo que ha hecho el yanqui: puestos a editar en un nuevo formato todas las películas de nuevo, saca las buenas.

Sin embargo, aquí entramos en lo que comentaba en mi artículo anterior: cuando una obra pasa a formar parte de la cultura popular ¿no deja, en parte, de pertenecer al autor? ¿Aceptaríamos los amantes del Renacimiento que Miguel Angel resucitase y redujese de tamaño a su Piedad por ser demasiado grande con respecto al cristo? Probablemente no, y eso es lo que le ocurre a los que llevan a Luc Eskaiguolquer en su corazón, que ellos quieren ver las películas tal y como las conocieron, aunque ahora se acerquen más a la perfección.

¿Qué viene antes el huevo o la gallina? ¿El artista o el fan? ¿Dónde terminan los derechos del autor y empiezan los del espectador?

Si bien a Lucas no le hace falta dinero, un poco más nunca viene mal, y supongo que terminará sacando la trilogía original en DVD más tarde o más temprano. Mientras tanto, se ha lanzado esta petición on-line a George Lucas que podéis firmar si os sentíis incapaces de vivir sin estas películas. Yo no lo haré :)

Alberto Alvarez-Perea

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