Yo hoy también pongo mi pantalla en negro, en defensa de la Libertad de Expresión.
“Zapatero, no nos decepciones”, decíamos algunos…

Foto de wallyg
En un par de dÃas, salgo para Nueva Orleans, un viaje ampliamente anticipado en el que he depositado muchas ilusiones. Desde mi paso por Saint Louis y Memphis me habÃa quedado con las ganas de visitar la capital de Louisiana, la tierra de Johnny B. Goode, Anne Rice y Sookie Stackhouse, el escenario de King Creole, Tiana y el Sapo, la cuna del Jazz.
Las horas previas a iniciar un viaje siempre combinan esas sensaciones de expectación, intriga y ansia que precede a las grandes aventuras. Hoy me encuentro en ese estado, y no me importa estar de guardia.
Alberto Alvarez-Perea

Rodrigo Blaas es español, andaluz, granadino. Trabaja como animador desde hace 10 años, buena parte de ellos en Pixar y los tÃtulos en los que ha intervenido hablan por sà solos: “Buscando a Nemo”, “Los IncreÃbles”, “Coches”, “Ratatouille” y “Up“.
Pues bien, ahora nos trae su primer corto independiente como director: “Alma“, una auténtica delicia se mire por donde se mire. Modelado, texturas, fluidez, historia, música… son los cinco minutos y medio mejor invertidos en mucho tiempo. Lo descubrà en Cartoon Brew y no puedo dejar de verlo.
Durante las navidades, está disponible para verlo on-line en Vimeo.
Alberto Alvarez-Perea
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de EconomÃa sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artÃculo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurÃdica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economÃa, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberÃan buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creÃbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias polÃticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economÃa sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Windows para mà es historia, pero para muchos de los que tengo a mi alrededor no es asà y éstos siguen avisándome cada vez que tienen un problema con su ordenador. Precisamente hace un par de dÃas, me avisó una compañera de trabajo porque parece que algún tipo de malware habÃa modificado su contraseña de Windos XP y no podÃa acceder a su ordenador, con la consiguiente pérdida de información en caso de recurrir a la solución más fácil: el formateo. Sólo se me ocurrió otra opción: reventar la nueva contraseña.
La verdad sea dicha, aunque soy el primero que predica la inseguirdad de Windows, no pensaba que forzar la entrada a un ordenador fuera tan tremendamente sencillo. Diez minutos fue lo que me costó gracias a Ophcrack. Sólo tuve que quemar el LiveCD, utilizarlo para arrancar el ordenador y dejarlo hacer. Coser y cantar. Hay versión para forzar XP/2000 y para Vista, no sé qué ocurrirá con Windows 7.
Enlace | Ophcrack
Alberto Alvarez-Perea
(Nota: La imagen la he sacado de aquÃ)

Ya hace más de dos años y medio que el dÃa de San ValentÃn me trajo el inesperado Mac Mini. Este tiempo es una vida en el mundo del hardware y el Mini es un ordenador de gama media. Aunque, originalmente, Manzanito tenÃa unas caracterÃsticas adecuadas para disfrutar de Tiger (CPU Intel Core Duo 1,83 GHz, 512 Mb de RAM y 80 Gb de disco duro), me preocupaba el hecho de que esta máquina a la que tengo tanto aprecio fuese envejeciendo y no se adaptase bien a los sucesivos cambios a Leopard y Snow Leopard, convirtiéndose en un ordenador obsoleto.
Por este motivo, desde el principio tuve claro que progresivamente tendrÃa que ir actualizando sus componentes si querÃa alargar su vida útil. Ahora que ha alcanzado unas especificaciones que me han dejado satisfecho, he pensado que serÃa útil recoger los recursos que he utilizado para ello:

Pixar lo ha hecho una vez más. Sus pelÃculas siempre parecen insuperables, pero nunca es asÃ. Y con “Up” vuelven a demostrarlo tras una Wall-E que rozaba la perfección.
No te dejes engañar, esta historia no va de un anciano que convierte su casa en una aeronave, ni de perros que hablan, ni de sueños inalcanzables. “Up” es algo mucho más sencillo que todo eso, es una historia de amor de lo más ordinario, es la historia de Ellie y Carl, una pareja que decide compartir su vida. “Up” es el drama de uno de ellos intentando enfrentarse a la sinrazón de vivir sin el otro. “Up” es la historia de cualquiera de esos ancianos con los que nos cruzamos por la calle.
“Up” es eso. Todo lo demás, sólo son excusas para que lleves a los niños a verla.
Alberto Alvarez-Perea
Llegamos sobre las 19,40 al JardÃn de Viveros de la capital valenciana, que habÃamos estado recorriendo desde la sobremesa del dÃa anterior. La cita estaba fijada desde hacÃa un par de meses para las 22,00 del sábado pasado y no querÃa perder la posibilidad de elegir un buen hueco por nada del mundo. Llevo escuchando a James Taylor desde hace unos 15 años y la posibilidad de verlo actuar en directo bien se merecÃa un par de horas de cola.
La primera sorpresa vino cuando encontramos que ya habÃa una treintena de personas esperando. En general, James Taylor es poco conocido en España y pensaba que la afluencia iba a ser escasa. Sin embargo, la cola fue creciendo y, con ella, la representación de acentos presentes. Dominaban los de la comunidad andaluza y se escuchaban afirmaciones del pelo de “pues yo he hecho 600 km para llegar”. Incluso habÃa algún osado que se habÃa pasado la mañana haciendo guardia en el hotel del cantante para sacarse una foto a su lado.
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¡OJO, PUEDE CONTENER SPOILERS-AGUAFIESTAS!
Hace una semana que Albuerita y un servidor acudimos al cine a una de nuestras citas ineludibles para este verano: ver la sexta entrega de la saga cinematográfica de Harry Potter. Aunque las dos últimas pelÃculas habÃan marcado una pauta descendente en cuanto a la calidad de las adaptaciones, no podÃamos perdernos a Daniel Radcliffe y compañÃa. ¡Y cómo me alegro de no haberlo hecho!
No tengo ningún reparo a la hora de afirmar que estamos ante el mejor filme desde El Prisionero de Azkabán, con la que Alfonso Cuarón puso el listón muy alto, además de marcar la estética de las siguientes partes. Pues bien, hasta aquà ha llegado. Tras su insulso estreno con La Orden del Fénix, David Yates sabe imprimirle mejor ritmo a esta pelÃcula, hasta el punto de que las dos horas y media de cine se hacen incluso cortas. Hace mucho que no veÃa una sala reir al unÃsono y mantener ese silencio sepulcral que crean los buenos momentos de tensión.
Hace meses, al poco tiempo de mudarme a nuestra casa, comencé a trabajar en las dos jardineras que tenemos en la ventana de nuestro dormitorio. Paulatinamente, planté claveles, una cineraria, margaritas, jazmines y un pequeño rosal. Lo hice sin ganas, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en mi rincón: riego frecuente, limpieza, poda, proteger de la luz del sol… un entretenimiento con el que relajarme, una ocupación más.
La mayorÃa de las plantas han sido muy agradecidas y han crecido y dado flores. Sin embargo, el rosal no se tomó muy bien que lo transplantara de la maceta. Primero se secaron las rosas que tenÃa cuando lo compré, luego perdió buena parte de las hojas y varias ramas de las principales se secaron. Cuando parecÃa que no iba a sobrevivir, han vuelto a brotar nuevas ramas y hojas hasta que hoy se ha abierto una nueva rosa, que es la que aparece en la foto. Es paliducha y pequeña, pero para mà es la más bonita que he visto nunca. No tiene nada que envidiar a la de Roland de Gilead. A mà me tiene tan embobado como a él la suya.
Alberto Alvarez-Perea